La gran mayoría de empresas ya han publicado sus resultados del año 2010. Si hacemos un balance de los mismos, debemos decir que han sido muy positivos. Las bolsas del mundo los han acogido con los brazos abiertos y desde principios de este año estamos viviendo, tanto en las bolsas del viejo continente como en las del otro lado del atlántico los máximos del año 2007, es decir, de antes de la crisis.
¿Va a continuar la euforia en los mercados?
Es imposible saberlo. El que diga con 1 año de antelación dónde estará la bolsa el año siguiente, es que no sabe nada de los mercados. A día de hoy hay grandes incertidumbres pero también razones para ser optimistas.
A todos lo que conocemos a día de hoy, habrá que sumar las sorpresas que se producirán a lo largo del año. Pero comencemos con el análisis de todo lo que tenemos en la balanza. Si queremos ser optimistas y pensar que las bolsas van a subir.
Recuperación de la producción industrial alemana que se ha situado en un crecimiento del 3,6%. Esta recuperación, junto a la que muestran otros países como Francia, Polonia, Suecia o Noruega podría impulsar el consumo en la zona euro, lo que ayudaría a aumentar el crecimiento en todos los países de la zona, incluido España.
Estabilidad del euro: Tras 1 año realmente muy complicado en el que Grecia e Irlanda han sido intervenidos, se ha creado un Fondo de Estabilización Europeo para ayudar a los países que tengan dificultades presupuestarias. Además, el BCE ha realizado una ampliación de capital y está comprando deuda de forma masiva en los países más atacados por la crisis. Este hecho, junto a la compra por parte de China de deuda de los países en dificultades, ha hecho que la prima de riesgo de España caiga a niveles inferiores a 180 puntos básicos, lo que es soportable para España. Esto podría significar que la crisis del euro y de la deuda europea podría estar detrás de nosotros. Cada punto de crecimiento con estabilidad presupuestaria supone cada 10 años una reducción del 14% de la deuda con respecto al PIB.
Recuperación del empleo en Estados Unidos: Los últimos meses hemos visto bajar la tasa de desempleo en Estados Unidos de 1 punto. Esto significa que la primera potencia mundial ha puesto sus motores en marcha y la confianza vuelve a las empresas que se han puesto a contratar de forma significativa.
China, India y Brasil continúan con sus impresionantes cifras de crecimiento, además de tener una gran estabilidad política. Con todos estos puntos positivos, además de un valor extraordinariamente bajo del precio de las acciones con respecto a los beneficios de las empresas, podrían hacer presagiar subidas en las bolsas del 30%, pero… no todo es tan bonito.
Evidentemente, el vaso de agua puede también verse medio vacio. Y si queremos ser pesimistas tenemos razones de sobra para serlo.
Para comenzar la crisis de la deuda europea podría volver a golpearnos. Portugal está pagando en estos momentos un 7% por su deuda, lo que es un valor no soportable para un país. Si Portugal cae, lo que es más que posible una vez pasadas las elecciones de mayo, podría desencadenar un efecto bola de nieve y llevarse consigo a España, el siguiente eslabón más débil de la cadena europea. Más allá de la situación presupuestaria de cada país, lo importante es que haya inversores dispuestos a prestar su dinero a estados que es posible que no puedan devolverlo. Además, también hay inversores que están apostando porque esto se produzca invirtiendo masivamente contra España y Portugal. El simple hecho de que España tuviera que pedir ayuda al fondo de estabilización europeo pondría el mundo ante el barranco y los efectos bursátiles no pueden conocerse a priori. Para que nos hagamos una idea, Lehman Brothers tendría el tamaño de un pequeño mosquito frente al elefante que supondría España. De todas formas, la quiebra de España no es considerable en ningún escenario para el año 2011.
La inflación China: En los últimos meses China está aumentando sus tipos de interés junto al ratio de reserva obligada para sus instituciones financieras. Aún con todos estos esfuerzos, no está consiguiendo frenar su inflación. Una alta inflación, puede desencadenar un malestar en la población que perderá poder adquisitivo y podría provocar movimientos sociales.Una vez más, estamos ante un escenario de incertidumbre mayor y que haría caer las bolsas mundiales a mínimos históricos.
Acontecimientos sorpresa: El 11-S o actualmente los movimientos sociales en Egipto y Túnez, son el más claro ejemplo de que cada año, estamos expuestos a agentes externos que pueden dañar la economía mundial. Por ejemplo, en estos momentos hay una estabilidad total en Arabia Saudi, pero teniendo en cuenta el peso de este país en las exportaciones mundiales de petróleo, cualquier movimiento en este país, haría caer las bolsas mundiales. Con lo cual si queremos ser pesimistas, tenemos razones de sobra, inestabilidad política, recuperación económica débil, crisis de la deuda europea, inflación en China…
A cada cual elegir si quiere ponerse en el lado de la balanza optimista o en el lado pesimista, si quieres ser long o short. Lo bueno, es que ya podemos saber que este año será un año agitado en el que las divisas se evaluarán y devaluarán de forma importante. El dolar subirá cuando las incertidumbres sobre la zona euro aparezcan y el euro temblará cada vez que hablemos de la deuda.
Un año interesante en el que se podrán hacer muchas buenas inversiones, así que permanecer con nosotros.